domingo, 15 de enero de 2017

PONENCIA ORIGINAL 
Inflamación Crónica Acelerada: Historia Natural, Epidemiología Clínica, Etiopatogenia (Factores Genéticos, Ambientales e Internos) y Consejos Prácticos para Desinflamar(nos). 
Dr. Jaime Rodrigo Acevedo Vera. 

Historia Natural y Epidemiología Clínica de la Inflamación Crónica Acelerada: 
Todos estamos inflamados... nuestros Cuerpos Humanos normalmente se van inflamando cada vez más desde que nacemos hasta que morimos, en primer lugar porque respiramos Oxígeno. De algo hay que morirse y nos morimos principalmente de Trombosis y Tumores, que obviamente ya son una epidemia tal como manda la transición epidemiológica. Lo realmente preocupante desde un punto de vista médico-salubrista, no es el Envejecimiento sino la Inflamación Crónica Acelerada, que adelanta estos daños y se manifiesta de diversas maneras orgánicas, que denominamos con distintos diagnósticos, cuyos terapias específicas no previenen nuestras temidas complicaciones finales, pues actúan sobre los efectos y no sobre las causas, explicando el fenómeno de la policonsulta asociada a frustración tanto en Atención Primaria como en Urgencias, puertas de entrada que obviamente comparten los mismos pacientes insatisfechos e inconformistas, inconstantes e insolentes pero también aceleradamente inflamados, que primero presentarán síntomas psicosomáticos, luego enfermedades crónicas no transmisibles y más temprano que tarde irán cayendo como moscas al inflamarse en forma aguda y volverse inestables, requiriendo reanimación y cuidados críticos seguidos de rehabilitación o de visitas domiciliarias, que perderán así años de vida saludables, o bien, morirán antes de tiempo. En cualquier etapa de este proceso fisiopatológico de inflamación crónica acelerada, el continuo discontinuo conformado por los equipos de Atención Primaria y Urgencias tendrá múltiples oportunidades de contacto con un paciente inflamado y de alto riesgo para reconocerlo como tal y enseñarle cómo podría des-inflamarse o al menos detener su inflamación acelerada, previniendo enfermedades crónicas si consulta por síntomas psicosomáticos, o previniendo trombosis y tumores si ya es portador de enfermedades crónicas. El acto médico adquiere entonces una dimensión educativa, comunicacional y psiconeurobiológica, en donde información novedosa y amorosa impacta un cerebro humano, generando aprendizaje y nuevas posibilidades de sanación / des-inflamación del cuerpo. Algo que no estamos haciendo, como dijo Einstein, deberíamos intentar con la noble y genuina intención clínica de ayudar a nuestros pacientes, si en verdad buscamos resultados sanitarios decentes y distintos a los actuales, con sentido de urgencia, creatividad y huevos:
1) Primero, a los seres humanos más inflamados de todos, luchando contra un cáncer o recién infartados, quienes se encuentran hospitalizados en unidades de oncología y cuidados agudos.
2) Segundo, a los seres humanos ya reconocidos como portadores de enfermedades crónicas (marcadoras órgano-específicas de inflamación crónica acelerada) tales como hipertensión, diabetes, asma, artritis, depresión, etc.
3) Tercero, a los seres humanos que policonsultan en servicios de urgencia, consultas de morbilidad general y centros médicos privados por síntomas psicosomáticos (primera manifestación clínica de inflamación acelerada... sorpresa!) tales como colon irritable, cefalea tensional, reflujo gastro-esofágico, dermatitis, etc.
4) Cuarto, a todos los seres humanos desde la cuna y durante su primera infancia, en la educación pre-escolar / escolar y en la medicina preventiva.
Lo que no estamos haciendo es re-significar la enfermedad crónica o el síntoma psicosomático, ni siquiera la trombosis o el tumor, como etapas de una misma línea de tiempo donde hay inflamación crónica acelerada y algunos peaks de inflamación aguda, en el cruce entre nuestra biografía y los determinantes sociales del país donde nos tocó nacer.
Tampoco le estamos transfiriendo activamente este imaginario médico sobre la historia natural de la enfermedad propiamente humana, a nuestros pacientes, que sin embargo aún nos llaman “doctores”, que viene del latín docere, que significa enseñar.
Pero parece que para docere (enseñar) a otros seres humanos en situación de pacientes primero hay que discere (aprender) de ellos, a través de un modelo de atención médica humana, comprensivo de la complejidad del fenómeno, al mejor estilo humano y no veterinario (sin ofender).

Etiopatogenia y Fisiopatología de la Inflamación Crónica Acelerada: 
Tal como la Inflamación Sistémica Aguda, observada y descrita en UCI, puede deberse a Pancreatitis, Gran Quemadura, Politraumatismo o Sepsis Severa, la Inflamación Crónica Acelerada tiene siempre 3 factores de enfermedad constantes en todo Ser Humano, a saber: Genético, Ambiental e Interno. El Factor Genético es por ahora invulnerable, si bien nos ayuda a hacer buena Medicina Preventiva tras echar un vistazo a los antecedentes mórbidos familiares de nuestro Paciente. El Factor Ambiental tiene, a lo menos, 3 componentes: Exposición no controlada a Tóxicos, Alimentos y Estrés. Es evidente que alude a factores de riesgo modificables, algunos de los cuales están relacionados con determinantes sociales comunes a todo un pueblo o nación. Lo más importante es que el Paciente comprenda que están fuera de su cuerpo pero sí pueden inflamarlo. El Factor Interno (o emocional) tiene, a lo menos, 3 componentes: Ancestros, Primera Infancia (hasta los 7 años de edad, período durante el cual se forma nuestra personalidad) y Primer Duelo (cuya vivencia nos determinará a completar o dejar inconclusos en cierta etapa específica todos los siguientes Duelos de nuestra Vida). Desde los años 60' sabemos que la psiconeuroendocrinoinmunología explica la acción de la comunicación terapéutica sobre el cerebro, y a través de él, sobre el cuerpo de los Seres Humanos. Se trata ahora de encontrar aplicaciones simples y prácticas de estos conocimientos antiguos y modernos integrados y comunicados a nuestros pacientes inflamados, con amor e intención clínica de ayudarlos.

Consejos Prácticos para Desinflamar(nos):
1) Moverse libremente.
2) Comer alimentos desinflamatorios.
3) Hablar con personas ajenas sobre nuestros factores internos.
Ya todos sabemos por ciencia que la actividad muscular por sí sola y rápidamente aumenta la expresión de receptores de insulina, mejorando el metabolismo de la glucosa. Pues bien, la salud de los dueños de una empresa es mejor que la de sus trabajadores, eliminada la variable desigualdad de ingreso, porque aquéllos tienen más libertad de movimiento que éstos. También es bien sabido, desde los antioxidantes hasta la endotelitis, que así como comer sal y azúcares refinados aumenta el nivel de inflamación de nuestros cuerpos, lo contrario ocurre cuando nos alimentamos con: pescados, vino tinto, frutos secos, frutos rojos y verduras verdes. En este punto hay que reconocer que el único Fármaco con propiedades des-inflamatorias probadas tanto en modelo de inflamación crónica como aguda (UCI) es la Atorvastatina y por eso los Cardiólogos tienden a liberalizar su uso, más allá de la lógica médica de corregir biomarcadores, en este caso dislipidemia.
La comunicación terapéutica ha sido probada desde el efecto del miedo en reacción a una amenaza de “muerte vudú” hasta el aumento observado en la población de linfocitos CD4 y la disminución en la carga viral de personas viviendo con VIH/SIDA que participan en un grupo de ayuda mutua. El requisito de que sea ajena la “oreja ajena” lo cumple a cabalidad el médico y esto explica el hecho de que muchas personas reporten mejoría subjetiva de sus síntomas, precisamente porque contaron su versión de una historia (en este caso, clínica) frente a una persona a quien no le importa demasiado.
Los Ancestros han sido reconocidos como fuente de conflictos internos por la Psico-Genealogía y por la Medicina Familiar. La Infancia esconde el origen de nuestros rasgos de personalidad y, frecuentemente, también traumas afectivos. El Duelo en sus 5 etapas (negación-rabia-penanegociación-aceptación&perdón) es la secuencia natural de elaboración de experiencia humana por excelencia, foco habitual de enfermedades al quedar interrumpido y no terminar en el acto desinflamatorio y psico-mágico de perdonar y al mismo tiempo perdonarse a uno mismo.
La des-inflamación es mutua. También el Médico se desinflama, se sana y aprende al ser escuchado y confirmado en su rol profesional, recibiendo de paso gratitud y respeto, por parte del paciente a quien se permite transferir su imaginario de salud-enfermedad y sus recomendaciones en clave humana. Esto hace muy recomendable la implementación de un cambio en tal sentido, en sistemas donde el Médico está desprestigiado y también donde debe atender a muchos pacientes en largas jornadas. Termodinámicamente hablando, para no sólo entregar sin recibir, vale la pena dedicarse, involucrarse y compartir lo poco o mucho que entendemos sobre cómo funciona el cuerpo, cómo se enferma, por qué muere y qué tan importante es nuestra interacción con otros seres humanos totalmente ajenos tanto para enfermarnos como para mejorarnos, demostrando nuestra naturaleza social.

Dedicado a nuestro querido Marcelo Ricardo Vera Muñoz (Q.E.P.D.)


P.S.: Los Directores de Establecimientos Educacionales interesados en la Charla "Desinflámate", pueden acceder gratuitamente a través de la Iniciativa 1000 Científicos 1000 Aulas del Programa Explora / CONICYT, inscribiéndose en https://servicios.conicyt.cl/web//1000c1000a/#/.