PONENCIA ORIGINAL
Inflamación Crónica Acelerada: Historia Natural, Epidemiología
Clínica, Etiopatogenia (Factores Genéticos, Ambientales e Internos)
y Consejos Prácticos para Desinflamar(nos).
Dr. Jaime Rodrigo Acevedo Vera.
Historia Natural y Epidemiología Clínica de la Inflamación Crónica Acelerada:
Todos estamos inflamados... nuestros Cuerpos Humanos normalmente se van inflamando cada vez
más desde que nacemos hasta que morimos, en primer lugar porque respiramos Oxígeno. De algo hay
que morirse y nos morimos principalmente de Trombosis y Tumores, que obviamente ya son una
epidemia tal como manda la transición epidemiológica. Lo realmente preocupante desde un punto de
vista médico-salubrista, no es el Envejecimiento sino la Inflamación Crónica Acelerada, que adelanta
estos daños y se manifiesta de diversas maneras orgánicas, que denominamos con distintos
diagnósticos, cuyos terapias específicas no previenen nuestras temidas complicaciones finales, pues
actúan sobre los efectos y no sobre las causas, explicando el fenómeno de la policonsulta asociada a
frustración tanto en Atención Primaria como en Urgencias, puertas de entrada que obviamente
comparten los mismos pacientes insatisfechos e inconformistas, inconstantes e insolentes pero
también aceleradamente inflamados, que primero presentarán síntomas psicosomáticos, luego
enfermedades crónicas no transmisibles y más temprano que tarde irán cayendo como moscas al
inflamarse en forma aguda y volverse inestables, requiriendo reanimación y cuidados críticos seguidos
de rehabilitación o de visitas domiciliarias, que perderán así años de vida saludables, o bien, morirán
antes de tiempo.
En cualquier etapa de este proceso fisiopatológico de inflamación crónica acelerada, el continuo
discontinuo conformado por los equipos de Atención Primaria y Urgencias tendrá múltiples
oportunidades de contacto con un paciente inflamado y de alto riesgo para reconocerlo como tal y
enseñarle cómo podría des-inflamarse o al menos detener su inflamación acelerada, previniendo
enfermedades crónicas si consulta por síntomas psicosomáticos, o previniendo trombosis y tumores si
ya es portador de enfermedades crónicas. El acto médico adquiere entonces una dimensión educativa,
comunicacional y psiconeurobiológica, en donde información novedosa y amorosa impacta un cerebro
humano, generando aprendizaje y nuevas posibilidades de sanación / des-inflamación del cuerpo.
Algo que no estamos haciendo, como dijo Einstein, deberíamos intentar con la noble y genuina
intención clínica de ayudar a nuestros pacientes, si en verdad buscamos resultados sanitarios decentes
y distintos a los actuales, con sentido de urgencia, creatividad y huevos:
1) Primero, a los seres humanos más inflamados de todos, luchando contra un cáncer o recién
infartados, quienes se encuentran hospitalizados en unidades de oncología y cuidados agudos.
2) Segundo, a los seres humanos ya reconocidos como portadores de enfermedades crónicas
(marcadoras órgano-específicas de inflamación crónica acelerada) tales como hipertensión,
diabetes, asma, artritis, depresión, etc.
3) Tercero, a los seres humanos que policonsultan en servicios de urgencia, consultas de
morbilidad general y centros médicos privados por síntomas psicosomáticos (primera
manifestación clínica de inflamación acelerada... sorpresa!) tales como colon irritable, cefalea
tensional, reflujo gastro-esofágico, dermatitis, etc.
4) Cuarto, a todos los seres humanos desde la cuna y durante su primera infancia, en la
educación pre-escolar / escolar y en la medicina preventiva.
Lo que no estamos haciendo es re-significar la enfermedad crónica o el síntoma psicosomático, ni
siquiera la trombosis o el tumor, como etapas de una misma línea de tiempo donde hay inflamación
crónica acelerada y algunos peaks de inflamación aguda, en el cruce entre nuestra biografía y los
determinantes sociales del país donde nos tocó nacer.
Tampoco le estamos transfiriendo activamente
este imaginario médico sobre la historia natural de la enfermedad propiamente humana, a nuestros
pacientes, que sin embargo aún nos llaman “doctores”, que viene del latín docere, que significa
enseñar.
Pero parece que para docere (enseñar) a otros seres humanos en situación de pacientes
primero hay que discere (aprender) de ellos, a través de un modelo de atención médica humana,
comprensivo de la complejidad del fenómeno, al mejor estilo humano y no veterinario (sin ofender).
Etiopatogenia y Fisiopatología de la Inflamación Crónica Acelerada:
Tal como la Inflamación Sistémica Aguda, observada y descrita en UCI, puede deberse a Pancreatitis,
Gran Quemadura, Politraumatismo o Sepsis Severa, la Inflamación Crónica Acelerada tiene siempre 3
factores de enfermedad constantes en todo Ser Humano, a saber: Genético, Ambiental e Interno.
El Factor Genético es por ahora invulnerable, si bien nos ayuda a hacer buena Medicina Preventiva
tras echar un vistazo a los antecedentes mórbidos familiares de nuestro Paciente.
El Factor Ambiental tiene, a lo menos, 3 componentes: Exposición no controlada a Tóxicos, Alimentos
y Estrés. Es evidente que alude a factores de riesgo modificables, algunos de los cuales están
relacionados con determinantes sociales comunes a todo un pueblo o nación. Lo más importante es
que el Paciente comprenda que están fuera de su cuerpo pero sí pueden inflamarlo.
El Factor Interno (o emocional) tiene, a lo menos, 3 componentes: Ancestros, Primera Infancia (hasta
los 7 años de edad, período durante el cual se forma nuestra personalidad) y Primer Duelo (cuya
vivencia nos determinará a completar o dejar inconclusos en cierta etapa específica todos los
siguientes Duelos de nuestra Vida).
Desde los años 60' sabemos que la psiconeuroendocrinoinmunología explica la acción de la
comunicación terapéutica sobre el cerebro, y a través de él, sobre el cuerpo de los Seres Humanos. Se
trata ahora de encontrar aplicaciones simples y prácticas de estos conocimientos antiguos y modernos
integrados y comunicados a nuestros pacientes inflamados, con amor e intención clínica de ayudarlos.
Consejos Prácticos para Desinflamar(nos):
1) Moverse libremente.
2) Comer alimentos desinflamatorios.
3) Hablar con personas ajenas sobre nuestros factores internos.
Ya todos sabemos por ciencia que la actividad muscular por sí sola y rápidamente aumenta la
expresión de receptores de insulina, mejorando el metabolismo de la glucosa. Pues bien, la salud de
los dueños de una empresa es mejor que la de sus trabajadores, eliminada la variable desigualdad de
ingreso, porque aquéllos tienen más libertad de movimiento que éstos.
También es bien sabido, desde los antioxidantes hasta la endotelitis, que así como comer sal y
azúcares refinados aumenta el nivel de inflamación de nuestros cuerpos, lo contrario ocurre cuando
nos alimentamos con: pescados, vino tinto, frutos secos, frutos rojos y verduras verdes. En este punto
hay que reconocer que el único Fármaco con propiedades des-inflamatorias probadas tanto en
modelo de inflamación crónica como aguda (UCI) es la Atorvastatina y por eso los Cardiólogos tienden
a liberalizar su uso, más allá de la lógica médica de corregir biomarcadores, en este caso dislipidemia.
La comunicación terapéutica ha sido probada desde el efecto del miedo en reacción a una amenaza de
“muerte vudú” hasta el aumento observado en la población de linfocitos CD4 y la disminución en la
carga viral de personas viviendo con VIH/SIDA que participan en un grupo de ayuda mutua. El
requisito de que sea ajena la “oreja ajena” lo cumple a cabalidad el médico y esto explica el hecho de
que muchas personas reporten mejoría subjetiva de sus síntomas, precisamente porque contaron su
versión de una historia (en este caso, clínica) frente a una persona a quien no le importa demasiado.
Los Ancestros han sido reconocidos como fuente de conflictos internos por la Psico-Genealogía y por
la Medicina Familiar. La Infancia esconde el origen de nuestros rasgos de personalidad y,
frecuentemente, también traumas afectivos. El Duelo en sus 5 etapas (negación-rabia-penanegociación-aceptación&perdón)
es la secuencia natural de elaboración de experiencia humana por
excelencia, foco habitual de enfermedades al quedar interrumpido y no terminar en el acto desinflamatorio
y psico-mágico de perdonar y al mismo tiempo perdonarse a uno mismo.
La des-inflamación es mutua. También el Médico se desinflama, se sana y aprende al ser escuchado y
confirmado en su rol profesional, recibiendo de paso gratitud y respeto, por parte del paciente a quien
se permite transferir su imaginario de salud-enfermedad y sus recomendaciones en clave humana.
Esto hace muy recomendable la implementación de un cambio en tal sentido, en sistemas donde el
Médico está desprestigiado y también donde debe atender a muchos pacientes en largas jornadas.
Termodinámicamente hablando, para no sólo entregar sin recibir, vale la pena dedicarse, involucrarse
y compartir lo poco o mucho que entendemos sobre cómo funciona el cuerpo, cómo se enferma, por
qué muere y qué tan importante es nuestra interacción con otros seres humanos totalmente ajenos
tanto para enfermarnos como para mejorarnos, demostrando nuestra naturaleza social.
Dedicado a nuestro querido Marcelo Ricardo Vera Muñoz (Q.E.P.D.)
P.S.: Los Directores de Establecimientos Educacionales interesados en la Charla "Desinflámate", pueden acceder gratuitamente a través de la Iniciativa 1000 Científicos 1000 Aulas del Programa Explora / CONICYT, inscribiéndose en https://servicios.conicyt.cl/web//1000c1000a/#/.